
Ma Lin. Sin título 1246
No es sobre la historia de la perspectiva, ni sobre como llegó a China, es sobre el poder semiótico, sobre el accionar de la forma simbólica.
Entre 1727 y 1733 Nian Xiyao, un baoyi —esclavo chino— cercano al circulo del emperador e interesado por las desarrollos y novedades científicas de occidente, publica las ediciones de Shixue jingjum “Esencia de la ciencia de la visión” y Shixue “la ciencia de la visión” que eran una traducción y un análisis extenso de la obra del jesuita Andrea Pozzo (1642-1709) llamada Pictorum et architectorum. En este escrito Xiyao analiza los estudios occidentales sobre la perspectiva en los cuales es evidente la racional representación (veraz) del espacio físico. Xiyao habia sido beneficiado por el beneplácito de la nobleza en sus estudios sobre diferentes temas occidentales, el que mas nos interesa es su trabajo y preocupación en la descripción técnica del espacio sobre una superficie plana.
Se comenta que después de la llegada de los europeos a china, alrededor del siglo XVI, los artistas chinos se vieron maravillados con las obras que los navegantes portugueses o italianos traían consigo. Había algo en esa forma de plasmar sus pinturas que las hacia mas exactas que las propias. Durante la dinastía Ming (1368-1644) la referencia espacial en su pintura se valía de la superposición de elementos o de la jerarquía en tamaño. Una vez los conceptos de Brunelleschi se permearon en Europa durante su renacimiento, estos no tardaron en arribar a oriente. ¿Qué hace que un pintor tradicional chino siquiera contemple cambiar los conceptos y la férrea tradición enseñada durante siglos?
Cuando León Battista Alberti (1404 – 1472) publica De pictura (Sobre la pintura), este se convierte el primer texto que aborda de forma científica el problema de la representación del espacio dentro de la pintura. Allí Alberti afirma: “La pintura es el punto de intersección del plano pictórico con la pirámide visual” —poderosa afirmación— El trabajo de Alberti se convertía en la solución a los problemas pictóricos de representación del espacio. Éste se había basado en la observación de las obras del arquitecto Filippo Brunelleschi (1377-1446) de quien no quedan mas documentos de su descubrimiento que unas pinturas hechas con la perspectiva correcta y del trabajo de Piero Della Francesca ( 1420-1492).

Piero Della Francesca. Flagelación de Cristo-tabla, 59 x 81, 5 cm
El reinado de la perspectiva se había iniciado, en occidente toda pintura posterior utilizaba la perspectiva como base para su construcción . El poder de su veracidad era inobjetable, su explicación matemática racional la hacia perfecta como modelo. En China los maestros pintores aunque no se volcaron a la perspectiva como método si la contemplaron y la empezaron a utilizar durante la dinastía Qing (1644-1911). Si bien su estilo basado en el trazo valorado, heredero de las tradiciones académica y escolar de la dinastía Song (960-1279 AD) no se afectó dramáticamente, la representación del espacio sí se vio influenciada por occidente —no se ven pinturas chinas tratando de imitar a Rafael pero si la disposición perspéctica de sus elementos— ¿Cuál es el poder de la perspectiva para lograr ser contemplada por las ortodoxas tradiciones pictóricas chinas?

Jesuitas en china. Wikipedia
Después de 1557 cuando los portugueses crearon una colonia permanente en Macao la llegada de misioneros Jesuitas y su red de evangelización-conocimiento tuvo gran implicación en China. Giuseppe Castiglione (1688-1766). Un misionero nacido en Milán, abrigado por el poder jesuita arribaría en 1715 a Macao y que posteriormente se asentaría en Beijing seria pieza clave para identificar el papel que representaría la perspectiva como herramienta de divulgación cultural de occidente entre la cultura china. Castiglione prontamente se convirtió en favorecido por el emperador Qianlong gracias a sus habilidades pictóricas, en las cuales haría una mezcla del estilo chino tradicional sumado a la perspectiva como modelo de representación —es conocida la habilidad que los jesuitas utilizaron para permearse dentro de las culturas extranjeras como el adaptar nombres locales pero a la vez bautizar a los recién nacidos con nombres occidentales— La propuesta artística de Castiglione de forma sutil ponía en evidencia la superioridad técnica occidental sin alterar el estilo chino académico. Ponía en evidencia el uso racional de los elementos e la representación, y ante la natural susceptibilidad humana por la lógica (o aquello que parezca tener argumentos racionales) abría las puertas de oriente. No podemos olvidar que perspectiva viene del latín perspiciere que significa ver a través de. Es entonces en la transparencia que reside el poder del concepto perspectiva, de su posibilidad de traernos esa ansiada realidad, de su cualidad especular para ver el mundo, de la capacidad que nos da para representar la realidad de manera fiel. La perspectiva está atada a la geometría euclidiana, de naturaleza simple y aparentemente perfecta, que remite necesariamente a una naturaleza divina. ¿Cómo podían los chinos resistirse ante tamaño concepto?

Lang Shining (Giuseppe Castiglione). El pino, el halcón y el Ganoderma brillante, 1723—35
La naturaleza inexpugnable de la perspectiva sólo es cuestionada por los impresionistas a mediados del siglo XIX. Gauguin, Renoir, Seurat y demás nos solo intuían que la grandilocuente perspectiva mentía; o al menos no era completamente veraz. Ahora sabemos que imagen retiniana y óptica nos juegan una mala pasada a la hora de decir qué representación es mas exacta que otra, la imagen visual puede en este sentido estar tan cercana de una pintura china previa a Castiglione que de un Rafael o un Velázquez

Diego Velázquez. Las meninas 1656-57
¿Quién entonces está mas cercano a la verdad? Desde la posmodernidad vemos que la discusión esta desgastada, que después del trabajo los impresionista y mas revisando a Panofsky no podemos emitir juicios categóricos absolutos, nuestra ensoñación racional nos trata de guiar hacia el lado de la perspectiva lineal, pero no podemos olvidar sus inexactitudes, “como cuando ignora las curvaturas de la imagen óptica”.
Se sabe que Johannes Kepler (1571-1630) malgastó gran parte de su vida tratando de adaptar un modelo hecho de poliedros perfectos y armonía de esferas al modelo movimiento de los planetas. Por su naturaleza piadosa le era difícil aceptar que los planetas realizaran trayectorias no perfectas. Al final pudo conciliar sus ideas mediante el uso de las elipses —no sin ello sentirse decepcionado—. De Einstein se sabe que nunca pudo asimilar la Mecánica cuántica como forma de representación científica del universo a nivel subatómico. “Dios no juega a los dados” era una aseveración incompatible con la naturaleza del principio de incertidumbre que rige la mecánica cuántica.
Somos susceptibles a modelos que invoquen la perfección matemática en la construcción de las cosas, preferimos un universo medible, entendible y predecible, que evoque la tranquilizadora presencia de un ser (arquitecto) superior inteligente, o al menos de una naturaleza del cosmos que podamos comprender científicamente. Vivimos tal vez la tiranía de la razón. Allí reside el poder de la forma simbólica, en su articular se construye la imagen de la realidad. Por esto se justifican guerras a través del la utilización del lenguaje. Por esto el país dominante llama guerra preventiva a una invasión, daño colateral a la penosa inexactitud de la guerra.
Los símbolos son así una mediación entre el hombre y el mundo. Sin embargo, ciertas filosofías de corte intuicionista, entienden esta mediación como perversión y deformación del mundo. Según estas posturas, todo lo que crea la cultura – los símbolos – nos aleja de la originalidad y autenticidad del mundo. La filosofía tendría, pues, que eliminar ese velo de las palabras del lenguaje, de las imágenes del mito o del arte, de los símbolos intelectuales de conocimiento, para llegar directa e intuitivamente al mundo. Estas filosofías olvidan el carácter discursivo, dialógico y dialéctico (dualéctico) de la filosofía.


